Acerca del pueblo
Breve descripción del municipio...
El Vellón
A tan solo 48 Km. de Madrid, en una zona privilegiada entre la Vega del Jarama y la Sierra Norte se encuentra el Vellón.
Asentado en las laderas que se deslizan suavemente hacia el valle, sobre un terreno ondulado y algo accidentado, El Vellón se descubre sigiloso ante nuestra mirada absorta. La diversidad de colorido y gamas dibujadas por la naturaleza sorprenden al visitante que queda prendado del lugar en pocos instantes.

Dos núcleos de población forman esa localidad del nordeste de la Comunidad. El Vellón, de mayor dimensiones y del que toma su nombre; y El Espartal, más pequeño y unos metros por debajo de la cabecera municipal. Apenas 7 kilómetros mantienen separados a los vecinos de uno y otro, circunstancia que no les ha presupuesto obstáculo alguno para que las comunicaciones entre ambos sean de lo más fluidas.
El número de habitantes ya supera los 1.500, aunque en vacaciones, puentes y fines de semana esta cantidad aumenta considerablemente. Sus gentes, orgullosas de la naturaleza de su municipio, transmiten a todo el que pasa por allí todo el calor de sus pueblos serranos.
El Vellón es un lugar ideal para relajarse, ya que el tiempo parece detenerse en el municipio durante la estancia en él, puesto que el ritmo de vida de los lugareños dista mucho del que llevan los habitantes de Madrid.
A pocos kilómetros de Madrid, podemos adentrarnos en un lugar sin aglomeraciones, con ganadería, huertos y casas de piedra acompañados siempre de la excepcional naturaleza que abraza con dulzura los dos núcleos, los vecinos de esta localidad han sabido conservar uno de los lugares más hermosos a medio camino de la sierra.

El Vellón brinda al visitante la oportunidad de desconectar con el mundo urbano para perderse entre sus calles irregulares que le conducirán hasta algún camino que invitará con las armas propias de la naturaleza a penetrar en él. Encinas, enebros, liebres, gran variedad de aves y un aroma peculiar que lo invade todo esperan inmutables las miradas curiosas del turista.
Si por algo resuena El Vellón en nuestra mente es por la gran cantidad de variedades paisajísticas a las que nos invita. El municipio se encuentra situado en una de las zonas privilegiadas entre la gran meseta y la sierra. Con vistas a toda la Vega del Jarama, subir y andar por sus caminos se convierte en un capricho para el visitante en cualquier época del año. El valle es presentado al visitante en toda su inmensidad mostrándole las distintas combinaciones de coloridos que hacen del paisaje una hermosa obra de arte cuya única artista es la propia naturaleza.
La naturaleza que circunda el municipio ha mimado con cándida dulzura durante siglos cada monte, cada ladera, cada riachuelo, cada ser viviente que ha osado acercarse hasta este lugar. El resultado ha sido la espectacular belleza del término que llena a sus habitantes de estimado orgullo.

Los dos núcleos de población que conforman el municipio brindan al visitante la oportunidad e presenciar los fabulosos contrastes que enriquece aún más su patrimonio natural. Por un lado y a la altura de El Espartal, las características propias de las mesetas de Castilla. Y por otro y a medida que subimos hacia el núcleo de El Vellón, asistimos a una brusca ruptura con lo anterior en donde el terreno arenoso, la retama y las llanuras dan el relevo a las encinas, en piedras serranas y en definitiva a un terreno más propio de la sierra.
Al nordeste del municipio discurre el Jarama al que acompañan un elevado número de afluentes que pasan discretos por las huertas y el arbolado de ribera.
Chaparros, enebros, nogales, álamos, cominos, cultivos de secano, orégano y tomillo son algunas muestras de flora que habitan en el lugar junto a la diversidad de fauna como zorros, jabalíes, conejos, liebres, perdices, codornices, águilas, corzos y tórtolas que muy de vez en cuando se asoman curiosos para observar al intruso.
Todo ello contribuye a clasificar al municipio como una de las zonas naturales con mayor atractivo en las que el visitante, además de gozar de todo lo que éste ofrece, podrá disfrutar solo o en compañía de un ambiente plácido ideal para descansar.
El Espartal
El Espartal se presenta al excursionista como un pequeño núcleo de población acogedor y apacible en apariencia. Tranquilo y coqueto, entre huertos y fincas separadas por un bajo muro de piedra sin argamasa, El Espartal se eleva unos metros sobre los municipios y llanuras que forman la Vega del Jarama. Sus puertas están abiertas a todo que se adentra en él y su gente, rebosante de amabilidad, aguarda expectante la visita de alguna persona con la que intercambiar experiencias e historias.
Si andamos por sus calles, vemos casas bajas con patios en su interior, de piedra o de ladrillo que han permanecido impávidas ante el paso del tiempo.

Puertas de maderas de dos hojas abatibles de zarzo, bicicletas y algunos niños jugando son algunas de las características de los pequeños pueblos de la sierra.
Algunos de sus vecinos continúan viviendo de la ganadería y de la agricultura aunque el número ya ha descendido considerablemente.
